Quinto Blog

Querida familia, 

Como ya les he dicho, creo que este nuevo blog debe concentrarse en el repaso cronológico de mi jornada, jalonada por las intervenciones de la mano invisible. Sin embargo y gracias a  la agradable sorpresa al considerar el repaso de mi ‘coincidencia’ más antigua, perteneciente a la 1a etapa familiar, con el hallazgo de la mente voladora, MVNI, y el camino a la Salvación, hube de apresurar la pronta introducción de La Ley y El Curso. Al fin y al cabo esa primera intervención es prueba fehaciente del mundo Espiritual y de los Milagros.

Mirando hacia atrás  ahora en la 2a etapa en la evolución de mi familia, veo que la decisión de mi mama de ‘reemplazar’ a mi papa (a mis 9 anos aprox), causo que mi crianza fuera la responsabilidad de mi abuela materna sin interferencia alguna de padres o hermanos de sangre. Hoy solo puedo decir Gracias Mama, porque la cantidad de amor con que fui educado, difícilmente la hubiera podido recibir de otra manera. (Fui amado con el amor que se tiene por un huérfano.)

 Los dos párrafos anteriores fueron escritos, en su mayor parte, antes del infarto. Como es obvio, la visión, una vez que han sucedido los hechos, es siempre 20-20.

 Mi nueva perspectiva:

 Mi primera epifanía, mi sentimiento de espiritualidad, motivado por la muerte de mi padre, finalmente me llevó a “descubrir” la Ley del Uno. .

Mi segunda epifanía, mi sentido de los milagros, provocado por mi salvación de morir ahogado, la “muerte” del matrimonio de mi madre y la “muerte cercana” de un hijo, me llevó al descubrimiento de Un Curso de Milagros. 

Mi tercera epifanía, mi sensación de ‘como es arriba, es abajo’, motivada por mi ataque al corazón, me está llevando a Undo It (Deshacerlo). 

Cuando digo “mi sentimiento” me refiero a sentir, a ‘experimentar en mi propia carne’ (Bueno, en realidad en la mente que Dios me dio, la espiritual,  y que es la misma que Él nos ha dado a todos y todas, no el cerebro de mi cuerpo mortal). 

Reflexionando sobre estas tres epifanías, ahora veo que no son independientes y puedo percibir un cuadro mucho más coherente: 

La primera epifanía, la Ley de Dios, me ha revelado hasta ahora una historia “creíble” de la existencia de Dios y de su Creación. (Y aclaro el “hasta ahora”: cada epifanía ha llevado a nuevas lecturas de la Ley, y cada lectura ha aumentado y cambiado significativa y radicalmente mi comprensión de ella. Esto en sí mismo es un “testimonio” que espero presentar en un futuro blog (o más, si es necesario). 

Por ahora, solo quiero destacar lo siguiente: RA, en el Libro 1, Sesión 13, Pág. 137, nos revela 

Ra: Yo soy Ra. La primera cosa conocida en la creación es el infinito. El infinito es creación.

 Ra: Yo soy Ra. El Infinito tomo conciencia (became aware). Este fue el siguiente paso. 

Ra: Yo soy Ra. La conciencia llevó al enfoque del infinito en la energía infinita. ……………………………. El Creador es el enfoque del infinito como un principio consciente llamado por nosotros tan cerca como podemos crear comprensión/aprendizaje en su lenguaje, infinito inteligente.

Interrogador: Entonces, ¿podéis decirme cómo se formaron los sistemas galácticos y planetarios? 

Ra: Yo soy Ra. Debéis imaginar un gran salto de pensamiento en esta pregunta, porque en la última consulta aún no habían nacido los universos físicos, como vosotros lo llamáis. 

Las energías se movieron en patrones cada vez más inteligentes hasta que la individualización de las diversas energías que emanan del principio creativo de la infinitud inteligente llegó a ser co-Creadora. Así comenzó la llamada materia física. El concepto de la luz es instrumental para captar este gran salto del pensamiento, ya que esta distorsión vibratoria del infinito es el bloque de construcción de lo que se conoce como materia, siendo la luz inteligente y llena de energía, siendo así la primera distorsión del infinito inteligente que fue llamada por el principio creativo. Esta luz del amor fue hecha para tener en sus ocurrencias ciertas características, entre ellas el todo infinito descrito paradójicamente por la línea recta, como lo llamaríais. Esta paradoja es responsable de la forma de las diversas entidades físicas de ilusión que llamáis sistemas solares, galaxias y planetas que giran y tienden hacia el lenticular.

 Este último párrafo es súper profundo y tendremos que digerirlo muy lentamente en el anunciado ‘blog  futuro’, aquí solo quiero señalar que la materia física es un efecto de la creación, ¡no su origen! Y nuestro cuerpo físico, la materia, no es, por lo tanto, nuestro verdadero origen. ¡No! Como veremos, somos parte del Pensamiento Original. Somos Espíritu. 

En otras sesiones, RA nos confirma que el Creador resolvió individualizarse, pero extendiéndose, no formando seres o entidades separadas. Todo es Uno porque el Creador, siendo Infinito, nunca se dividió, solo se extendió. Como parte de la Creación, somos parte de ese Todo. Somos parte del Creador, el Infinito Inteligente. 

RA también nos dice que una vez que los planetas y las galaxias fueron creados, el Creador dispuso que algunas de sus “extensiones” (nosotros, Sus Hijos e Hijas) usaran cuerpos físicos como vehículos para experimentar la posibilidad infinita de las combinaciones de energía, para experimentar nosotros mismos ese enfoque del infinito como un principio consciente.

 Y además, como subraye en la cita, nos habla de Universos. Estos son creados por esa “individualización co-creativa”, que tiene plena autoridad para determinar diferentes leyes “básicas” para cada uno. En el caso del nuestro, en el que “nos toco vivir”, estas, llamadas ‘distorsiones’, son la Ley del Libre Albedrío (Free Will, o primera distorsión, y la segunda es la del Amor (pero no exclusivamente el amor carnal, como analizaremos en el futuro). 

También describiremos que además de las Distorsiones hay 8 Dimensiones (vibraciones) que, como una escala musical, aumentan en intensidad y la última ‘nota’ es el comienzo de la siguiente escala (universo). Y RA nos revela que en nuestro planeta estamos exactamente en la transición entre la 3ª y la 4ª dimensión.

Como podemos ver en lo que se ha resumido hasta ahora, la Creación parece desarrollarse en dos planos: el metafísico o espiritual (el Original) y el físico. Y la evolución es similar pero independiente para cada uno, y debe haber armonía en los desarrollos, 3a con 3a y 4a con 4a, y aunque ambos tienen que ver con el Amor, debemos aprender que hay dos tipos: el Amor solo por uno mismo, que llamamos negativo, y el Amor por los demás (que incluye el primero) y que llamamos positivo. Y el requisito para graduarse de la tercera a la cuarta dimensión es seleccionar una de las dos. 

El problema es alcanzar la nota aprobatoria, que en el caso positivo es ‘sólo’ del 51%, pero dada nuestra naturaleza belicosa e individualista no parece haberse alcanzado en grado significativo en el pasado, ni el 95% requerido para el caso negativo, (perdónenme por lo grafico, pero esto muestra la calidad de HP necesaria para graduarse en esta categoría; ¿podría ser esta la justificación de la calidad de los líderes mundiales? que están surgiendo últimamente?) 

La esperanza es que hay una cláusula que establece que un planeta en 4a densidad positiva solo es compatible para entidades positivas,  por lo que parece que los negativos y/o los no graduados van a tener que cambiar de planeta, porque RA nos informa que la Tierra está ahora en 4a+. (¡Y el subterfugio de cambiar a los jueces, o las leyes, no va a funcionar!) 

La otra gran esperanza es que también hay dos caminos para lograr la graduación, uno descrito solo por la Ley y que involucra la sincronización de energías entre los centros espirituales metafísicos y físicos y que se aplica no solo a la 3ª dimensión sino a todos los cambios de densidad (las ‘graduaciones’). 

Pero la Ley también explica que el “velo” puede ser levantado. Y como veremos en el próximo blog, el velo consiste en una “mejora” que se les ocurrió a algunos Logos (una de las individualizaciones co-Creativas) de implantar el “velo del olvido”, para borrar la memoria de la paternidad Divina, a cada entidad antes de encarnar en la 3ª dimensión. Se suponía que la justificación era dar la plenitud del libre albedrío y así lograr una disminución notable en la duración de los ciclos de aprendizaje de la 3ª y 4ª dimensión. En otras palabras, aumentar la eficiencia de la autoexperimentación. (Cualquier similitud con algunos métodos actuales de gobierno no es una coincidencia). 

Y es precisamente aquí donde aparece Jesús, mensajero de Dios (según RA originario de una etapa avanzada de la 4ª dimensión, la del Amor) y predica que debemos recordar y reconocer a Dios como nuestro Padre Común durante su apostolado terrenal hace dos mil años y su Manual del Alumno en el Curso de los Milagros. Y mi segunda epifanía. Estoy muy cerca de completar mis primeros 365 días de práctica del Manual y puedo dar fe de su efectividad y de mi voluntad no solo de repetir la práctica sino de intentar “vivirla”. Lo asimilaré a ‘Mi Camino de Compostela’. 

Y aquí viene lo que he identificado como mi tercera epifanía, aunque es demasiado reciente para  haberla digerido completamente, ya puedo asegurarles que ha reforzado mi evolución de “cambiar mi pensamiento”, de reemplazar el miedo por el amor, la muerte por la vida eterna. 

Simplemente,la verificación de la posibilidad de eliminar los errores y sus consecuencias en las enfermedades físicas, a través de prácticas dietéticas y espirituales, ha proporcionado  una demostración palpable de mi fe en Dios y en el método del Curso. 

Permítanme repetir aquí la siguiente evidencia:

Wednesday, May 8, 2024 

ENGAÑO

Lo que todo el mundo necesita entender sobre la visión humana Aprender cómo vemos y evitar el autoengaño.

Publicado el 28 de febrero de 2022 | Reseña escrita por Davia Sills Psicología Hoy

Puntos clave

La visión humana es un proceso sorprendentemente creativo.Las creencias influyen en nuestras observaciones del mundo que nos rodea, lo que a menudo nos lleva a ver lo que esperamos ver.

Todo lo que vemos está en el pasado o es una estimación proyectada del futuro Es casi imposible para nosotros comprender intuitivamente el complejo y sorprendente proceso de la visión humana. Como resultado, la mayoría de las personas carecen de una comprensión fundamental de cómo ven. Esta es una situación extraña, teniendo en cuenta lo mucho que dependemos de la visión.

Aunque la ciencia no está completa, se sabe lo suficiente como para que pensemos con más sensatez sobre lo que “vemos” y evitemos que confiemos demasiado en nuestras observaciones.Desafortunadamente, el exceso de confianza es común. Lo encuentro con frecuencia durante charlas y entrevistas sobre afirmaciones extraordinarias y problemas de pensamiento crítico. Sin dudarlo, por ejemplo, muchas personas otorgan credibilidad injustificada a los relatos de testigos oculares de visitas extraterrestres, Bigfoot, fantasmas, etc. (Harrison 2013).

La ciencia ha revelado que la visión humana está mucho más cerca del teatro cognitivo que de la videovigilancia. Pero, ¿cuánta gente sabe esto? La mayoría no es consciente de que ver es en gran medida un acto creativo, un proceso que nos presenta una versión de la realidad en lugar de una reproducción exacta. Nuestros ojos y cerebros simplemente no capturan y muestran el mundo como realmente lo es.

En cambio, el cerebro produce una representación personalizada de una escena. Lo que vemos, como una cuestión de rutina, son fantasías funcionales destinadas a ser de uso práctico. Si más personas filtraran cada observación importante a través de la conciencia de esto, podría reducir sustancialmente el autoengaño y la irracionalidad. Y eso sería un paso significativo hacia un mundo más sensato.

Un vistazo rápido a cómo vemos

La visión humana comienza cuando los fotones (partículas de luz) golpean el ojo. La retina realiza un poco de la magia de la naturaleza al convertir esta energía luminosa en información eléctrica, que corre a lo largo del nervio óptico hasta el cerebro. Una vez allí, estos datos sin procesar se leen o traducen como patrones. Así es como identificamos una forma grande y redonda de una forma pequeña y cuadrada o reconocemos que un león atacante no es una flor hermosa.

Aunque extraña e imperfecta, nuestra visión funciona lo suficientemente bien para nosotros la mayor parte del tiempo. Después de todo, nuestra especie puede hacer malabares, volar aviones y pintar paisajes. Pero los errores cognitivos son comunes porque el proceso normal de visión incluye ver cosas que no están allí y pasar por alto o malinterpretar cosas que sí está.

Demasiadas personas asumen erróneamente que la visión humana funciona como una cámara y transmite con precisión la realidad a nuestros cerebros. Esto es un problema porque la confianza excesiva en los ojos puede hacer que uno sea menos propenso a albergar dudas o buscar evidencia que lo confirme después de presenciar algo significativo. Todos somos propensos a engañarnos a nosotros mismos de muchas maneras, pero la confianza excesiva en la visión es una de las rutas más rápidas y seguras hacia el autoengaño.

La visión ocupa una gran parte de la actividad cerebral general, por lo que tiene sentido que el cerebro busque la eficiencia minimizando el desorden de datos. Cuando miramos un césped, no necesitamos sentirnos abrumados por los detalles visuales de cada brizna de césped. 

Desafortunadamente, la mayoría de la gente probablemente no se da cuenta de la cantidad de detalles que se omiten. El cerebro solo nos muestra un área extremadamente pequeña en el enfoque consciente. 

Por lo general, más del 99 por ciento del entorno circundante está efectivamente ausente. Nos perdemos mucho (Chabris y Simons 2010). Quizás lo más preocupante, sin embargo, es cómo nuestras creencias y experiencias pasadas pueden influir en lo que vemos.

“No vemos el mundo. Vemos películas internas sobre el mundo”.

La mayoría de las personas con las que me relaciono en este tema se sorprenden al saber que las imágenes de relleno de cosas que no están presentes pueden crearse por completo en función de lo que el cerebro subconsciente considera útil, deseable, esperado o consistente con una creencia. 

Tienden a sorprenderse aún más cuando les explico que la investigación muestra que naturalmente podemos confiar más en estas imágenes visuales inventadas que en las imágenes de las cosas presentes en la realidad (Ehinger 2017). Entonces, para recapitular, las escenas que vemos en nuestras cabezas no solo están incompletas y altamente editadas, sino que también incluyen elementos imaginarios de manera rutinaria. Es como si hubiera un guión que consultar, y todos tuviéramos un equipo de efectos especiales CGI de Hollywood en nuestras cabezas. No vemos el mundo. Vemos películas internas sobre el mundo. Para ser justos, llamémoslos docudramas, presentaciones basadas en hechos, pero con un amplio margen artístico.

Ver para creer vs. Creer para ver

Si una mañana, por alguna razón desconocida, se abriera un gran agujero en el piso de su sala de estar, es posible que no lo vea. Está justo ahí, frente a ti. Tus ojos viajan sobre él. Pero pasa desapercibido en tu cerebro. ¿Por qué? No lo ves porque no debería estar ahí. Es una desviación inesperada del libro de jugadas confiable. Crees en un piso sólido de sala de estar, y eso es lo que ve tu cerebro. Entonces, entras en el agujero y caes a tu muerte.

La influencia de la creencia en nuestras percepciones visuales probablemente explica innumerables afirmaciones de testigos oculares de fenómenos extraordinarios e improbables. Una luz no identificada en el cielo, por ejemplo, puede ser vista de manera muy diferente por personas con diferentes creencias. Basándonos en lo que sabemos sobre la interacción entre la creencia y la visión, los creyentes entusiastas de los ovnis tendrían más probabilidades de ver una nave espacial alienígena obvia con considerable detalle que aquellos que no tienen la creencia previa. Me viene a la mente una frase de la novela Dune, de Frank Herbert: “La esperanza nubla la observación”.

No solo no logramos ver el mundo con precisión o en su totalidad, sino que tampoco lo vemos en tiempo real. Todo lo que observamos a nuestro alrededor son noticias viejas. Ya sucedió (Anwar 2013; Maus 2013). Experimentamos visualmente nuestros entornos con un retraso de cientos de milisegundos. Puede que no parezca mucho, pero a veces importa. El cerebro humano evolucionó razonablemente bien para hacer frente a este retraso en la mayoría de los escenarios. Naturalmente, hace intentos subconscientes para estimar la velocidad y la trayectoria de los objetos en movimiento y luego mostrarnos imágenes proyectadas o esperadas de dónde estarán. Esto significa que el “presente”que vemos a nuestro alrededor es una mezcla del pasado y un futuro anticipado.

Nada de esta información pretende menospreciar o denigrar nuestros ojos y cerebros. El sistema de visión humana es asombroso y maravilloso, un magnífico logro evolutivo. Pero es vital que entendamos sus formas inusuales y que vigilemos de cerca las vulnerabilidades peculiares que conllevan.

Referencias

Harrison, Guy P. 2013. Pensar bien: Lo que necesitas saber para ser más inteligente, más seguro, más rico y más sabio. Amherst, NY: Prometheus Books, 127-138.

Chabris, Christopher y Simons, Daniel. 2010. El gorila invisible: cómo nos engañan nuestras intuiciones. Nueva York, NY: Crown Publishers.

Ehinger, B., et al. 2017. Los seres humanos tratan las percepciones no confiables como más reales que las verídicas. eLife, 6:e21761 DOI: 10.7554/eLife.21761.

Maus, Gerrit W., Fischer, Jason y Whitney, David. Representación dependiente del movimiento del espacio en el área MT+, Neurona 78, n.º 3 (8 de mayo de 201): 554-62.

Guy P. Harrison es el autor de Think: Why You Should Question Everything

Hemos estado pensando durante milenios: ver para creer, creo lo que veo. 

El Curso insiste en que veo lo que pienso. Creo en lo que pienso. Y la ciencia moderna parece estar de acuerdo. ¡Y los que predican noticias falsas! Porque se aprovechan de esta debilidad de nuestros ojos para introducir falsedades. 

¿Nuestra única defensa? Confiar en nuestra Fuente, Dios. Cuando piensas con la mente que Él nos dio, “sentirás” lo que es verdadero, no lo que el Ego usa para engañar a tu cerebro. 

Pienso, creo, veo y siento que,0

Los amo a todos y todas

 Alberto